Gránulos de ácido cianúrico para la estabilización del cloro de piscinas - Proveedores y fábrica de China
Introducción del producto
El ácido cianúrico, también conocido como CYA, es un compuesto químico con la fórmula (C₃H₃N₃O₃). Gracias a sus excelentes propiedades como estabilizador del cloro, este sólido blanco e inodoro se utiliza ampliamente en diversas industrias, especialmente en el tratamiento de aguas de piscinas. Su estructura cíclica, compuesta por tres átomos de carbono, tres de nitrógeno y tres de oxígeno, le confiere una gran estabilidad y lo convierte en un componente esencial en numerosos procesos químicos.
Propiedades químicas
| Nombre químico: | Ácido cianúrico |
| Fórmula molecular: | C3H3N3O3 |
| Apariencia: | gránulos blancos |
| CAS No. | 108-80-5 |
| pH | 4.0 a 4.5 |
| Punto de fusión: | > 360 ℃ |
| Solubilidad en agua: | 2,0 g/L a 25 ℃ |
| Usos principales: | Acondicionador de cloro para piscinas |
Aplicaciones
Los gránulos de ácido cianúrico se utilizan ampliamente en la industria del tratamiento de aguas, especialmente para estabilizar el cloro en piscinas, spas y jacuzzis. Además del tratamiento de aguas, el ácido cianúrico también se emplea en la fabricación de herbicidas, blanqueadores y como precursor en la síntesis de diversos compuestos químicos.
Ventajas de los gránulos de ácido cianúrico en piscinas
Los gránulos de ácido cianúrico ofrecen ventajas significativas en el mantenimiento de piscinas, principalmente al mejorar la eficacia del cloro. Al añadirse al agua, el ácido cianúrico forma una capa protectora que impide que el cloro se degrade rápidamente por los rayos UV de la luz solar. Esta protección prolonga la vida útil del cloro, asegurando que permanezca activo durante más tiempo y, por lo tanto, reduciendo la frecuencia de las recargas necesarias.
Al estabilizar el cloro, el ácido cianúrico ayuda a mantener niveles de desinfección constantes, garantizando que el agua permanezca segura e higiénica para los bañistas. Esta estabilidad es especialmente beneficiosa en piscinas al aire libre, donde la exposición a la luz solar representa un desafío constante. Además, el uso de gránulos de ácido cianúrico permite ahorrar costos al reducir el consumo total de cloro y minimizar la necesidad de ajustes químicos frecuentes.
Además, el ácido cianúrico es fácil de usar en el mantenimiento de piscinas, ya sea en forma granular, en polvo o en tabletas. Su capacidad para prolongar la eficacia del cloro lo convierte en un componente esencial para mantener el agua de la piscina limpia, cristalina y saludable, mejorando tanto la experiencia del usuario como la eficiencia operativa.
Almacenamiento
- Los gránulos de ácido cianúrico deben almacenarse en un lugar fresco y seco, alejado de la luz solar directa y la humedad.
- Debe conservarse en recipientes herméticamente cerrados para evitar la contaminación y la degradación.
- Unas condiciones de almacenamiento adecuadas garantizan la durabilidad y la eficacia del producto.
Embalaje
El ácido cianúrico se suele envasar en sacos multicapa con revestimiento interior para evitar la entrada de humedad. Los tamaños de envase más comunes son: sacos de 25 kg, big bags de 1000 kg, bidones de 50 kg, bidones de 50 lb y bidones de 100 lb. El embalaje está diseñado para proteger el producto durante el transporte y el almacenamiento, garantizando que llegue en óptimas condiciones para su uso.
Consideraciones de seguridad
Si bien los gránulos de ácido cianúrico son generalmente seguros cuando se manipulan correctamente, es fundamental seguir las instrucciones de seguridad adecuadas:
- Evite inhalar el polvo y el contacto con la piel o los ojos.
- En caso de contacto, lavarse bien con agua y acudir al médico si fuera necesario.
- Utilice equipos de protección, como guantes y mascarillas, al manipular el producto.
En resumen, el ácido cianúrico es un producto químico versátil y valioso con amplias aplicaciones en el tratamiento de aguas, la agricultura y otros campos. Actúa como estabilizador de cloro en piscinas y otros sistemas de agua, lo que subraya su importancia para la salud y la seguridad públicas. Su correcto almacenamiento, manipulación y envasado son fundamentales para preservar su eficacia y garantizar un uso seguro en diversas aplicaciones.












